Desde pequeña me chifla la papelería: los bolis, las libretas, el ritual de elegir la agenda para el nuevo curso. A finales de agosto, me gustaba asomarme a los escaparates de las papelerías, pensando en los cuadernos que me iban a acompañar. Aún hoy, no salgo de una papelería con las manos vacías; siempre cae algo. Es una alegría sencilla que sigue intacta.
Crecí pensando que sería maestra o periodista, pero acabé estudiando Secretariado de Dirección. Con 22 años entré en una multinacional y allí pasé gran parte de mi carrera: agendas, viajes, eventos, presentaciones… aprendí a organizarlo todo bajo presión y a priorizar cuando todo parecía urgente.
Al pedir reducción de jornada, comprobé que en menos horas podía ser igual de efectiva, trabajar mejor y disfrutar más de mi tiempo. Esa experiencia cambió mi forma de trabajar y es la base del método que aplico: menos ruido, más foco, resultados sostenibles.
La idea de My Home Office nació en plena pandemia. Un día, en mi mesa de trabajo improvisada en el salón, tenía delante una caja de luz con las letras «HOME OFFICE». La miré y sentí un vuelco: “My home office”. Compré el dominio ese mismo día. Fue la chispa que encendió una idea: crear algo que ayudara a trabajar y vivir con más calma, claridad y sentido.
Si quieres armonía y claridad para enfocarte en lo que de verdad importa, escríbeme o reserva tu llamada.
